Panorama Político Nacional
Códigos quebrantados

Con más caretas que calzones

El líder del Frente Renovador, Sergio Massa. (Dibujo: NOVA)

Por Sofía Muñoz, corresponsal de NOVA en Casa Rosada, Congreso de la Nación y Legislatura porteña.

Finalmente se conoció el destino del líder del Frente Renovador, Sergio Massa, para estas elecciones: encabezará la lista de diputados kirchneristas, tras bajarse de la candidatura a presidente, por lo que sus críticas hacia las políticas de la ex presidenta Cristina Fernández quedaron en el olvido.

Pero el presente de Massa es poco en relación a su pasado. Originalmente, estuvo vinculado al fugaz partido político UCeDé, en el sector ultraliberal de José María Ibarbia denominado “Integración”. Pasó luego a las filas del Partido Justicialista en el marco de la gestión de Ramón “Palito” Ortega.

Gracias a los vínculos del barrionuevismo con el gobierno de Carlos Menem, habría sido la cabeza de la generación de un grupo ultramenemista y hasta fue beneficiado por sus vínculos con Eduardo Duhalde. En 2005, Massa fue electo diputado nacional, pero renunció a su banca para seguir al frente de la ANSES a pedido de otro de sus “padrinos”: el ex mandatario Néstor Kirchner.

La historia de sus saltos de un espacio político a otro puede durar páginas y páginas de extensión, aunque no se puede dejar de remarcar que Massa lo hizo una vez más. En una ronda de prensa donde estuvo presente NOVA, el abatido candidato a jefe de Estado quiso mostrar un perfil de humildad al decir que su deseo a convertirse en presidente “puede esperar cuatro años más”.

Lo que sí no esperó fue su caída abrupta a los pies del kirchnerismo, en una jugada de arrastre hasta llegar a Cristina. Hoy se convierte, una vez más, en un político de subsuelo, que no puede ver la luz del día y que lo único que le queda por hacer es agradecer no quedarse afuera del poder.

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