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Panorama Político

Chaco: la orquesta está lista y parece que nuevamente tocará la canción preferida de Capitanich

Jorge Capitanich, batuta en mano, tiene totalmente bajo control el conflicto interno del justicialismo chaqueño. (Dibujo: NOVA)

Antes del 22 de junio se tendría que aclarar el panorama interno del justicialismo chaqueño, ya que vencen los plazos para la presentación de precandidatos para las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del 11 agosto. Es por eso que Jorge Capitanich viajó hasta Buenos Aires para formar parte de las negociaciones para lograr el tan deseado consenso y unidad dentro del justicialismo nacional, con la conformación del gran frente opositor que busca destronar a Mauricio Macri de la presidencia.

Pero el viaje de Coqui no solamente tiene como objetivo definir las estrategias nacionales, sino que también, con mucha más importancia, busca obtener el visto bueno de la cúpula opositora nacional para lanzarse con todo en la disputa por la gobernación del Chaco.

La estrategia del kirchnerista intendente de Resistencia es lograr la bendición de Cristina Fernández de Kirchner y de su nuevo socio político Sergio Massa para constituirse en la única alternativa potable y con chances en la provincia, así como negociar la banca en el Congreso de la Nación para Domingo Peppo, sería fundamental para lograr destrabar el conflicto interno en el Chaco. Por eso Capitanich está instalado en Buenos Aires para cerrar todos los acuerdos necesarios antes del cierre de listas de precandidatos de la semana que viene.

Con el control casi asegurado en el Consejo Partidario, con las encuestas a su favor y con el futuro de una posible intendencia de Gustavo Martínez en sus manos, Coqui tiene la batuta en la mano y juega sus piezas a su antojo para inclinar la balanza hacia su favor y constituirse en el único candidato a la gobernación.

A pesar de la resistencia de Peppo, al actual gobernador no le quedará otra opción más que aceptar una banca en el Senado y obtener los fueros tan deseados que le brinden tranquilidad teniendo en cuenta las pesadas causas por la malversación de fondos en la que se encuentra involucrado por culpa de funcionarios de su entorno.

Y a Gustavito no le quedará otra más que someterse a la voluntad de un Capitanich si es que realmente quiere ser intendente capitalino. Es que el montenegrino se encuentra en una dura postura y no está dispuesto a entregar nada más para sus posibles socios partidarios. Desde el entorno del ex gobernador aseguran que el presidente del Concejo Deliberante de Resistencia está muy bien recompensado con la candidatura a intendente que le está facilitando Coqui y que la insistencia de mantener la Cámara de Diputados bajo el control de su esposa, Elida Cuesta, es casi una utopía.

Desde el coquismo consideran imposible que el gustavismo continúe mandando en Brown 520 y esa sería otra de las razones por la que todavía no se cierra el tan ansiado acuerdo interno.

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