Opinión
Entre el mito y la política

Poseidón y los elefantes

María del Carmen Taborcía, abogada y escritora.

Por María del Carmen Taborcía (*), especial para NOVA

Poseidón en la mitología griega era el dios de los mares y “Agitador de la Tierra”. En su aspecto benigno se concebía creando nuevas islas y ofreciendo mares en calma. Cuando se enojaba hendía el suelo con su tridente y provocaba terremotos, hundimientos y naufragios.

Es uno de los principales dioses del panteón clásico. Dada su importancia los hombres debían rendirle culto si deseaban que sus viajes y empresas marineras tuvieran un final feliz.

Poseidón era uno de los hijos varones de Cronos y Rea, y podría haber sido víctima de la furia devoradora de su padre. Pero gracias al engaño perpetrado por su madre, fue puesto a salvo. Cuenta Diodoro de Sicilia que el pequeño Poseidón fue criado por los telquines, nueve hermanos con cabeza de perro y cola de pez. Los telquines eran grandes conocedores de la metalurgia y el arte de la herrería, y cuando Poseidón creció, fabricaron para él la que sería su arma predilecta: el tridente.

A medida que la ciudad de Atenas se fue haciendo más poderosa, Poseidón y Atenea (diosa de la guerra) desearon convertirse en el patrón y protector de esta polis. Para dirimir el conflicto, ambos decidieron ofrecerle un regalo, de forma que fueran los propios atenienses quienes decidieran.

En presencia de Cécrope, rey de los atenienses, Poseidón golpeó el suelo con su tridente e hizo manar de la tierra una fuente de agua. Sin embargo, como el poder de este se limitaba a las aguas marinas, el agua que hizo brotar era salada. Atenea a su vez, enseñó a Cécrope los secretos del cultivo del olivo, un árbol que ofrecía a los atenienses tanto la posibilidad de alimentarse directamente de su fruto, como la alternativa de su elaboración para producir aceite.

Cécrope, entusiasmado ante las posibilidades económicas, otorgó la victoria a Atenea, quien se convirtió en la protectora y la divinidad principal de la ciudad de Atenas.

Los elefantes son una familia de mamíferos placentarios del orden proboscidea. Son terrestres, suelen vivir entre cincuenta y setenta años, aunque existen registros que documentan edades mayores a ochenta años.

Los elefantes han sido protagonistas de numerosos cuentos y canciones infantiles: Dumbo, Babar, Bernardo, Tantor, Elmer, Trompita y muchos más. Por aquí, nuestro dios de las tormentas esparció en los mares la carnada. Ese cebo que se utiliza para atraer con fines maliciosos. Los peces picarán, pero ¿serán tan hábiles como para no quedar atrapados en el anzuelo?

Esgrimiendo el poder de su tridente, nuestra deidad de las tempestades llamó a sus elefantes para que se balanceen en la tela de una araña. Tiene esperanzas en que resista.

Terminará Poseidón como Lucas, el elefante mentiroso, que aprendió que la mentira no es buena. Por ahora, como divinidad del mar, nos pide que “sigamos remando, sin llorarla”.

(*) Abogada y escritora

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