Sexo y erotismo
El "flapper" - 1920

La sexualidad en los "Años Locos" en los Estados Unidos

  • "Flapper", nuevo estilo de vida para las mujeres, jóvenes y de ingresos medios y altos, que incluyó un cambio estético.
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  • Uno de los íconos de las flappers fue el comic “Betty Boop”.
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Por Alberto Lettieri, especial para NOVA

La finalización de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), motivó profundos cambios económicos, políticos, sociales y culturales. Las migraciones hacia América de quienes ya no podían sobrevivir en la Europa aniquilada se multiplicaron.

En los Estados Unidos, que habían resultado ganadores de una guerra en la que casi no tuvieron que despeinarse, se trató sobre todo de aprovechar los réditos de la victoria y del cobro de los préstamos efectuados a los contendientes. Nació así una "Sociedad de la abundancia y del consumo" por primera vez en la historia, que se conoce con el nombre de "Años Locos", por la liberalización de las conductas sexuales, la expansión de los suburbios, la aparición de supermercados, la popularización del cine, y la generalización del uso de los automotores.

Las mujeres incrementaron su participación en el mercado de trabajo, y fueron liberándose de muchos de los controles y de los condicionamientos tradicionales al tener sus propios ingresos.

La prohibición de la fabricación y comercialización de alcohol dio lugar a la creación de un universo paralelo, que estimuló el surgimiento de tugurios clandestinos y las bandas de gangsters y traficantes. Correlativamente el sexo, el consumo de drogas y de alcohol, y la disipación de la férrea moral religiosa acompañaron esos cambios.

En medio de esta vorágine, se popularizó una práctica originada en Inglaterra: el "flapper". El "flapper" refería a un nuevo estilo de vida para las mujeres, jóvenes y de ingresos medios y altos, que incluyó un cambio estético -acortamiento de la falda, dejaron de utilizar corsé y adoptaron el "bob cut" (perlo corto con flequillo)-.

La generalización del consumo de la música "negra" -hasta entonces considerada como "promiscua"-, sobre todo el jazz y el innovador estilo del charleston, con su provocativo y sensual estilo de baile, con polleras de flecos sin lingerie, danzando arriba de las mesas, con generosa utilización de maquillaje y competían entre sí en la contravención de las leyes y disposiciones sociales "políticamente" correctas y el desprecio por la autoridad pública.

Uno de los íconos de las flapper fue el comic “Betty Boop”, que combinaba una actitud de aparente recato y sumisión con un atuendo provocativo y una voracidad sexual que afloraba en las prácticas sexuales públicas que les resultaron características. Una, más tradicional, eran las denominadas "barney-mugging", tal como se llamaban las fiestas clandestinas donde se desarrollaban prácticas sexuales sin límite alguno. Una especie de orgías. La otra, característica de las flappers, era la práctica del "petting", que consistía en relaciones sexuales públicas basadas en caricias, oralidad sexual, utilización de lenguaje promiscuo, comportamientos sumisos o desprejuiciados, pero que excluían el coito.

Generalmente las reuniones de "petting" concluían prácticas de "barney-mugging" en otros ámbitos, aunque no necesariamente con los mismos protagonistas. La regla de ambas, de todos modos, era el alto consumo de alcohol y cocaína, y el desenfreno de los participantes.

Las flappers se maquillaban al extremo, utilizaban lápices de labios que no se corrían con los besos, teñían sus cabellos de colores provocativos -negro, pelirrojo, rubio o platinado-, y utilizaban diversidad de accesorios, como carteras, bolsos, zorros de visón, boquillas, etc. Bailaban de manera provocativa y desenfrenada sobre las mesas, practicaban el "petting" en público con otras mujeres, conducían autos y motos a gran velocidad, y deliberadamente bebían alcohol en público para desafiar la prohibición.

Las prácticas de las flappers quedaron reflejadas en las obras de la época de F. Scott Fitzgerald, John Held Jr. y Anita Loos. También en el cine, con el estreno en 1920 de la película de Oriver Thomas, "The Flapper" (1920). Las actrices Clara Bow y Norma Talmadge y el comic “Betty Boop” son algunos de sus paradigmas más característicos.

Tenían su propio dialecto, sus hábitos provocativos y, a diferencia de las mujeres europeas, que vivían en situación de pobreza extrema propia de la posguerra, las flappers utilizaban sujetadores y fajas para disimular sus formas, reducir el tamaño de sus senos, adoptando una figura andrógina e infantilizada, que luego explotaba durante la práctica de una sexualidad irredenta.

En los inicios de la década de 1920, las flappers optaban por empalidecer sus rostros y disimular sus figuras. Sin embargo, fueron variando a lo largo de la década, para adoptar el bronceado, y el corte estilo Cleopatra fue dejando paso a cortes con rizos y de mayor extensión.

Las flappers y la práctica del petting, sin embargo, sufrieron un embate brutal con la crisis del ´29. Asociadas a la abundancia, el crack de Wall Street y la posterior represión ensombrecieron a la sociedad y la cultura norteamericanas. Adicionalmente, en 1934, se levantó la prohibición, lo cual terminó de esfumar el factor provocativo y desafiante que significaba la transgresión. La desocupación y la caída drástica en los consumos hicieron el resto.

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