Municipios
Restricciones de gastos

Junín: obra pública en tiempos de ajuste

La única obra que parece marchar es la correspondiente a los desagües pluviales de la Zona Norte.

Por Javier Orellano, corresponsal de NOVA en Junín

La impronta de Cambiemos para llegar a gobernar tuvo un fuerte sello de la obra pública, sin embargo los problemas económicos y financieros surgidos durante estos dos años y medio hicieron que todo se complicara y aquella frase “obra que se empieza se termina”, está entrando en este mar de dudas en el que se ahogan las palabras frente a los hechos.

Sonrisas en el Concejo Deliberante que se ha transformado en una escribanía automática, muchas manos levantadas para dejar contento al mandamás juninense.

Pero, por otro lado, el bienestar y el derrame de plata y obras que recibía Junín desde la Provincia parece que va teniendo límites importantes, y ahí es donde surgen las muecas de preocupación.

Si Pablo Petrecca no es capaz de brindar las respuestas más básicas que debe dar una administración municipal, su reinado para los próximos cuatro años está en duda. Además de las inmensas y millonarias obras que su jefa le garantizó los dos primeros años, ahora quedará a la vista si tiene muñeca para comandar el automóvil (¿el Audi A6 blanco?).

Por estos días, no sólo la gente le envía dardos envenenados por su mansión, también se queja por las calles de tierra abandonadas, la iluminación pública sin reajustes, la falta de nuevas cuadras de pavimento, cloacas o agua, el abandono del tránsito juninense y la mano firme sólo para cobrar multas por estacionamiento medido.

Pero como si fuera poco, la cuestión se complica con los variados y sucesivos anuncios de la instalación del transporte público que, ya pisando los tres años de gestión, sólo cuenta con onerosas garitas levantadas por los amigos Mingrino. Y encima, otro verano parece que transcurrirá con el pavimento del Camino al Balneario municipal dinamitado.

Enojadísimos

Pero no es todo lo malo. Según pudo saberse, la empresa Alpin Negocios estaba a cargo de la realización de varias cuadras de pavimento en distintos barrios de la ciudad.

Sus dueños, “enojados con los atrasos en los pagos”, en los últimos días levantaron campamento y se fueron de la ciudad, según confió una fuente municipal.

Por otra parte, en una archi-publicitada obra como el Cuadrante Noroeste, siguen trabajando, “pero los certificados de obra vienen varios meses atrasados”. O sea, se avanza a cuenta gotas y por supuesto, las voces que hacen los reclamos pertinentes son convenientemente silenciadas.

La empresa que iba a ocuparse del camino a la Laguna (Marcalba S.A) hoy no tiene obreros trabajando, solamente un sereno para cuidar la planta, que no retiran de la ciudad porque, según explicaron, no tienen otro destino para llevarla.

Se cansaron de esperar: el asfalto estaba más roto de lo que parecía, los pedidos de nuevas adendas se hacen interminable y con estas condiciones económicas generales, es entendible que la gobernadora tenga previstos otros destinos más redituables donde invertir los pocos fondos que le quedan.

Las otras

La única obra que parece marchar es la correspondiente a los desagües pluviales de la Zona Norte, aunque en los últimos días y cuando restaba apenas una cuadra y media del boulevard de la avenida Alvear, no quedan rastros de maquinarias ni obrador. Pero, al menos hasta el momento, no se difundieron inconvenientes que pudieran haber surgido.

La demorada construcción de la nueva terminal la está haciendo la empresa Rowing, aunque las obras de adelante hasta la avenida de Circunvalación debía hacerlas el municipio, pero no aparece. Por supuesto, la empresa quiere terminar cuanto antes para hacerse cargo del lote céntrico, ese canje realizado durante el gobierno meonista que nos terminará costando más de 40 millones de pesos a los juninenses.

En este combo, también estaba incluido el nuevo Centro de Monitoreo, que hoy apenas tiene dos o tres obreros trabajando; avanza, sí, pero en forma muy lenta.

Dicho sea de paso: la pista de atletismo está quedando sepultada por los pastos. ¿Se pondrá en funcionamiento alguna vez?

Y nada más

Fuera de esto, “no hay obras ni construcciones. Muchísima gente sin trabajo, no sólo de nuestro gremio sino de todos. Tenemos alrededor de 30 pibes por día que llegan a pedir trabajo o algo para ayudarlos a pagar la luz. Este es un panorama que no vi jamás, ni siquiera en la terrible crisis del 2001”, dijo Eduardo Diotti, titular de la UOCRA Junín.

Ni a esos treinta ni a ningún otro juninense con necesidades parece que está en condiciones de advertir el intendente, encerrado en su burbuja de cristal, defendiendo lo indefendible. Y eso que se acuesta cada día pensando en qué hizo para mejorarle la vida aunque sea a un vecino.

Lectores: 1151

Envianos tu comentario