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En la localidad de Open Door

Escándalo y sospechas en Luján por onerosa refacción de una escuela

  • Los arquitectos aseguran que es demasiada inversión para la obra anunciada por la Provincia.
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  • Los arquitectos aseguran que es demasiada inversión para la obra anunciada por la Provincia.
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Por Osvaldo Cabral, corresponsal de NOVA en Luján

Lo que se ve impreso en el gran cartel de anuncio de obras públicas, en el ingreso a la Escuela de La Portada, en la localidad lujanense Open Door es la cifra dedicada a las refacciones concernientes a los baños de este establecimiento educativo de nivel primario y secundario.

Para algunos profesionales de la construcción que conocen al detalle el costo de albañilería, arquitectos, materiales y demás cargos que tiene cualquier empresa de obras de similares, los números de la Provincia resultaron “escalofriantes”. “Si me dan 1.357.507 pesos, te armo un edificio acá mismo”, afirmó un albañil de la zona.

Esta cantidad de dinero es lo que se gasta por parte de la gobernación de la provincia de Buenos Aires para el arreglo de los baños de la Escuela de La Portada, al costado de la puerta de ingreso a la Colonia Dr. Domingo Cabred, el hospital psiquiátrico de Open Door.

Esto se da en el marco de las denuncias realizadas por arquitectos que prestan servicios profesionales en el Consejo Escolar de Luján, quienes aseguran que no hay más fondos para obras, además de los márgenes de ganancia a la hora de trabajar para el Estado eran muy acotados por los pedidos de coimas de ciertos funcionarios.

“Para poder trabajar tenés que pagar del 5 al 15 por ciento, por las firmas de los certificados de obras en el Consejo Escolar”, revelaron sobre un ámbito que preside la cuestionada docente Viviana Flosi.

Cabe recordar que cuando la consejera tomó el cargo manejaba un Citroën Mehari que se caía a pedazos mientras que hoy, emparentada políticamente con el intendente municipal Oscar Luciani, se pasea por la ciudad en una flamante Toyota Hilux blanca como el manto de la Virgen de Luján.

En un diálogo informal, los arquitectos de Luján reprocharon: “Terminan ganando más ellos (los consejeros escolares) que nosotros, que somos los que arriesgamos capital y tenemos que bancar empleados y materiales. Esperan a cobrar por la firma de los certificados de obra y así no dan ganas de laburar”.

Los profesionales felicitaron la cámara oculta en la que quedó expuesto el tesorero del Concejo Escolar José María Pighín, quien confesó que sus contadores, el secretario municipal de Salud y el director administrativo del Hospital de Luján Ricardo Curone y Carlos Gowland, respectivamente, encargaban medicamentos a la droguería donde ellos mismos hacían las facturas de venta.

Tras aquella publicación, ninguno de los funcionarios pidió derecho a réplica ¿Tendrán temor de que mostremos los cuadernos del Consejo Escolar?

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