Política
Funcionó durante diez días en el distrito

Ferraresi y el director del RENAR cerraron la campaña de entrega voluntaria de armas de fuego

Matías Molle, Jorge Ferraresi y Claudio Yacoy.

Por Facundo de la Fuente - Corresponsal de Agencia NOVA en Avellaneda.

El intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, junto al director del Registro Nacional de Armas y Explosivos (RENAR), Matías Molle, cerraron la primera etapa del Plan Nacional de Entrega Voluntaria de Armas de Fuego que se realizó durante diez días en la ciudad y que continuará con la instalación de puestos móviles a lo largo de todo el distrito.

Este plan que, según indica la página web del RENAR, ya lleva 138.892 armas menos, tuvo su jornada de cierre en el Centro Cultural “Barracas al Sud”, de Avenida Mitre 366, en Avellaneda Centro. En ese evento, Ferraresi, quien fue acompañado por el presidente del Consejo Municipal de Derechos Humanos, Claudio Yacoy, aseguró: “El RENAR cuenta con nosotros para articular acciones de este tipo, como lo hacemos con todas las políticas que impulsa el Estado Nacional y que llegan a nuestra gente para mejorarle la calidad de vida”.

Hasta este cierre final, el puesto receptor del RENAR funcionó en la dependencia del Consejo de Derechos Humanos del Municipio si bien, de ahora en más, se ubicarán, periódicamente, otros centros en distintos puntos de la ciudad.

La realización de esta campaña, sin dudas, es un paso muy importante en la prevención de delitos y de accidentes evitables. En ese sentido, el Plan Nacional de Entrega Voluntaria de Armas de Fuego entrega un incentivo económico a quien se desprende, de forma voluntaria y anónima, de armas y municiones.

Con eso, lo que se busca es, según explicaron desde la municipalidad, “la reducción del circulante de armas en manos de civiles, la disminución del número de accidentes a causa del uso de armas de fuego y fundamentalmente la promoción de una cultura de la no violencia”. Sin embargo, el plan no termina allí sino que, además de la recepción de armas, existe un fin solidario. Luego de recibir el arma o las municiones, estas son inutilizadas frente a quien la entrega para luego ser destruidas en un acto público.

Finalmente, el material que resulta de esta destrucción se funde y se dona a la Fundación del Hospital Garrahan.

Lectores: 447

Envianos tu comentario